Sábado, 15 de Diciembre de 2018

El PJ celebró por separado pero hablando de unidad

Juan Manzur, gobernador de Tucumán, el dirigente de la CGT Héctor Daer y la diputada Graciela Camaño fueron los tres oradores del acto que aglutinó al "peronismo federal". En Merlo se reunió el PJ bonaerense con la presencia de intendentes y de Máximo Kirchner.

18-10-2018



En el escenario de Tucumán sorprendió la presencia de Daniel Scioli al lado de Sergio Massa, de Graciela Camaño y de Miguel Pichetto además de una veintena de dirigentes. Allí estaban quienes se quieren ser parte del "peronismo federal" que habla de unidad pero pone el límite en Cristina Kirchner antes incluso de identificar a Mauricio Macri como el adversario a vencer.

Juan Manzur, Héctor Daer, y Graciela Camaño, mencionaron la tan mentada unidad pero en ninguno de los discursos hubo referencias al kirchnerismo y a sus gobiernos que supieron integrar. Sólo Daer y Manzur esbozaron un tímido "que incluya a todos" elípticamente hablando.

Allí estuvieron, entre otros, el senador Carlos "Camau" Espínola, los diputados Pablo Kosiner y Daniel Scioli, el vicegobernador del Chaco, Daniel Capitanich, los gobernadores Sergio Casas (La Rioja) y Lucía Corpacci (Catamarca), el senador Miguel Pichetto, Sergio Massa y Malena Galmarini, Graciela Camaño, el vicegobernador tucumano, Osvaldo Jaldo, y Manzur. En la fila de la derecha se ubicó el gremialismo, con los cosecretarios generales de la CGT, Daer y Carlos Acuña, Rodolfo Daer (Alimentación), Roberto Fernández (UTA), Andrés Rodríguez (UPCN), Luis Barrionuevo (gastronómicos), Julio Piumato (judiciales), Hugo Benítez (textil y titular de las 62 Organizaciones), Rubén Pronotti (Uocra) y Víctor Santa María (encargados de edificios), quien llegó junto al rector de la UMET, Nicolás Trotta.

Luis Gioja, presidente del PJ nacional, envió una carta en la que convocó a estar unidos para confrontar a "un enemigo feroz" y marchar "todos juntos a la victoria".

El cosecretario general de la CGT fue el primero de los tres oradores y se concentró en ratificar las convicciones y la lealtad a los trabajadores y a la Argentina. "Queremos un país diferente", planteó Daer y aclaró que esa diferencia incluye un proyecto productivo. En su discurso se pudieron visualizar ciertas coincidencias con lo que está diciendo el diputado Felipe Solá, con quien el dirigente cegetista mantiene una estrecha cercanía. En ese sentido, criticó fuerte al gobierno nacional, que "se pone contento cuando nos endeuda más". Indicó que no importa dónde estén los peronistas que festejaron el 17, "porque la prioridad es la unidad", y advirtió que "no hay espacio para especular porque vienen por nuestros derechos".

Según comentaron desde la organización del acto, la decisión de que Camaño hablara fue, además de su condición de peronista, porque consideraban necesario que hubiera una mujer entre los oradores. Junto con Galmarini, fueron las únicas mujeres de esa primera fila.

"Nuestros aliados son los trabajadores, las pymes, los jubilados, los comerciantes, aquellas economías regionales que agonizan con un gobierno liberal, de autoayuda", inició Camaño su discurso, buscando golpear a la Casa Rosada. Es más, señaló que allí está el grupo que gobierna con un libro de autoayuda en las manos: "A la mierda los prolijitos. Nos están llevando a la ruina. Están hipotecando el país", elevó su voz. Al final, Camaño lanzó una frase que, según se supo después, esperaba que se entendiera de otra manera: afirmó que "la dirigencia política tiene que saber aceptar la interpelación del pobre", que para la diputada representa la deuda que el peronismo debe discutir y asumir como asignatura pendiente. Luego señaló que "esto empieza si tenemos la capacidad, toda la dirigencia política del peronismo, toda, no solo de bregar por la unidad, sino de bregar por aquellos que defendió Evita, por los que cobijó Perón, por los que tuvo razón de ser el peronismo".

Massa, uno de los que aspira a competir por la Presidencia, no habló esta vez de límites expresos y se mantuvo en que todavía falta mucho tiempo como para andar poniendo condiciones o limitaciones al proceso de unidad del peronismo. Y es que reconoce que la crítica de haberse ido del peronismo que le hacen a CFK también lo comprende.

Manzur cerró el acto con un discurso dedicado a recordar los orígenes del peronismo y a marcar la necesidad de recuperar aquellas primigenias banderas. Fue un discurso de mucha ortodoxia peronista, tal vez demasiada, y con un fuerte tinte sindical, al reivindicar "la columna vertebral" del peronismo. Por si acaso, y en tono de anular las versiones que lo mostraban como lanzándose a una precandidatura presidencial, aseguró que junto a Jaldo volverán a competir por la gobernación. Entonces concluyó: "Les pido a todos los compañeros sin excepción... el peronismo en el 2019 tiene y debe ir unido, compañeros".

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